Este blog solo tiene un propósito y es que hagamos un paréntesis en nuestras vidas, e intentemos por unos momentos aparcar los problemas del día a día y relajarnos un poco, hay que pensar que la vida es un regalo aprendamos a disfrutarlo.

sábado, 4 de abril de 2009

Dios

Dios siempre llega en el momento justo...
Todos los Domingos por la tarde, después del servicio mañanero
en la iglesia, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes
a cada persona que veían.
Este Domingo en particular, cuando llegó la hora de ir al pueblo
a repartir los volantes, el tiempo estaba muy frío y comenzó a lloviznar.

El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre :
“OK, papá, estoy listo”.
Su papá, el Pastor, le dijo : 'Listo para qué?'

'Papá, es hora de ir afuera y repartir nuestros volantes.‘
El papá respondió: 'Hijo, esta muy frío afuera y está lloviznando.‘
El niño miró sorprendido a su padre y le dijo:
'Pero Papá, la gente necesita saber de Dios aún en los días lluviosos.'  
El Papá contestó: Hijo yo no voy a ir afuera con este tiempo.'

Con desespero, el niño dijo: 'Papá, puedo ir yo solo? Por favor?
Su padre titubeó por un momento y luego dijo:
'Hijo, tú puedes ir. Aquí tienes los volantes,  ten cuidado.‘
'Gracias papá!'

Y con esto, el hijo se fue debajo de la lluvia. El niño de 11 años caminó todas las calles
del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía.

Después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante,
se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante,
pero las calles estaban totalmente desiertas.
Entonces él se viró hacia la primera casa que vio,  caminó hasta la puerta del frente,
tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.

Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. El niño se volteó
nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta
fuertemente con los nudillos.
Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta.
Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente.

Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó:
'Qué puedo hacer por ti, hijo.'

Con unos ojos radiantes
y una sonrisa que le cortaba las palabras,
el niño dijo : 'Señora, lo siento si la molesté,
pero sólo quiero decirle que...*DIOS REALMENTE LA AMA*
y vine para darle mi último volante, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR.

El niño le dio el volante y se fue. Ella solo  dijo:
'GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.

Bien, el siguiente domingo por la mañana el pastor estaba en el púlpito
y cuando comenzó el servicio preguntó: 'Alguien tiene un testimonio
ó algo que quiera compartir?.

Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor
se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante
y gloriosa brotaba de sus ojos:

'Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado
no era Cristiana.
Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo.
El domingo pasado fue un día
particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón;
ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir.

Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa.
Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo;
entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello.
Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado,
estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido
fuerte del timbre de la puerta.

Entonces pensé:
'Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá'.
 Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta
cada vez era más insistente, y luego la persona  comenzó a golpear
la puerta con fuerza. Entonces me pregunté:
QUIEN PODRÁ SER?
Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme

Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta,
mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.

Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos,
frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño
que jamás había visto.
Su sonrisa nunca podré describirla!
Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón,
muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida,
cuando dijo con voz de querubín:
'SEÑORA , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.'

'Cuando el pequeño ángel  desapareció entre
el frío y la lluvia ,  cerré mi puerta y leí cada palabra del volante.
Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga.

Ya no las necesitaría más.
Como ven . . .
ahora soy una hija feliz del REY.

Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante,
yo vine personalmente decirle GRACIAS
a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y,
de hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.'

Todos lloraban en la iglesia.
El Pastor bajó del pulpito hasta la primera banca del
frente, donde estaba sentado el pequeño ángel;
tomó a su hijo en sus brazos y lloró incontrolablemente.
Probablemente la iglesia no volvió a tener
un momento más glorioso..
 

Recuerda, el mensaje de DIOS puede hacer una gran diferencia
en la vida de alguien cerca de ti.
Anónimo

viernes, 3 de abril de 2009

Confianza

La confianza de Dios

Después de una época sombría,
empecé a respirar espiritualmente con normalidad
 al descubrir este texto
De Teilhard de Chardin:

      “No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos,  por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío…

¡Quiere… lo que Dios quiere para ti!

Ofrécele,
en medio de inquietudes y dificultades,
el sacrificio de tu alma sencilla que,
 pese a todo,
 acepta los designios de su Providencia…

Poco importa
que te consideres un frustrado,
si Dios te considera plenamente realizado
 a su gusto…
Su Plan Divino para Ti, es perfecto…

Despreocúpate, confiando ciegamente
en ese Dios que te quiere para Sí,
 y que está en ti  aunque jamás lo veas.

Piensa que estás en sus manos,
tanto más firmemente agarrado,
cuanto más decaído y triste
 te encuentres.  

¡Vive feliz!
¡Te lo suplico

Que nada sea capaz de quitarte tu paz,
ni la fatiga psíquica, ni tus fallas morales... 

Conserva siempre sobre tu rostro,
 una dulce sonrisa, reflejo de la que
el Señor continuamente
te dirige.

Y en el fondo de tu alma,
coloca, antes que nada,
como fuente de energía
y criterio de verdad,
 todo aquello que te llene
 de la Paz de Dios.  

Recuerda:
Cuanto te reprime o inquieta es FALSO y desaparecerá...
Es PASAJERO…
Te lo aseguro en nombre de las Leyes de la Vida
 y de las Promesas de Dios.

Por eso,
cuando te sientas
apesadumbrado y triste …
¡ Sólo Adora y Confía !
 

Dios nos pone pruebas,
 éstas son para purificarnos
y probarnos a nosotros mismos
de todo lo que somos capaces…
como Hijos Benditos de Dios.
¡Así que amemos lo que Dios ha querido hoy para nosotros!
De Teilhard de Chardin:

jueves, 2 de abril de 2009

Recuerdos

Recuerdos de Dios

Mientras te levantabas esta mañana, yo te observaba.
Esperaba que me hablaras, aunque fuesen unas pocas palabras preguntando mi opinión acerca de algún tema o agradeciéndome por algo bueno que te hubiese sucedido el día de ayer.
Pero noté que estabas muy ocupado...buscando la ropa adecuada que te ibas a poner para ir al trabajo. Seguía esperando mientras corrías por la casa arreglándote, creí que encontrarías unos cuantos minutos para detenerte y decirme ¡Hola ¡
Pero estabas demasiado ocupado...

Para ver si por fin me percibías, encendí el cielo para ti,  lo llené de colores y dulces cantos de pájaros... pero ni siquiera
te diste cuenta de ello.
Te miré mientras te ibas al trabajo y esperé pacientemente todo el día.
Con tantas actividades supongo... que estabas muy ocupado para decirme algo.
De regreso, vi tu cansancio, quise rociarte para que el agua se llevara todo tu stress. Pensé que agradándote, te acordarías de mi. Sin embargo, enfurecido, ofendiste mi nombre. Deseaba tanto que me hablaras...Aún quedaba bastante tiempo. Después encendiste el televisor.
Esperé pacientemente mientras mirabas tu programa favorito, luego cenaste y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.
Te noté cansado, entendí tu silencio y apagué el resplandor del cielo pero no te dejé a oscuras.
Lo cambié por un lucero...en verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en verlo.

A la hora de dormir creo que ya estabas agotado.
Dijiste... Buenas noches, a tu familia, caminaste hacia tu cama y casi de inmediato te dormiste.
Acompañé con música tus sueños. Mis animales nocturnos se lucieron. No hay problema...porque quizás no te des cuenta que siempre estoy ahí para ti.
Tengo mas paciencia de la que te imaginas.
Quisiera enseñártela para que puedas tenerla con los demás.
Te amo tanto que espero todos los días por una oración y el paisaje que diseño cada amanecer es para tí.

Bueno... te estás levantando otra vez y no me queda otra cosa que entregarte todo el amor que siento por ti y continuar esperando que al menos el día de hoy me dediques solo... un poco de tiempo.

“Dios” P.D.: que tengas un maravilloso día

miércoles, 1 de abril de 2009

Dios

EL CONTESTADOR TELEFONICO DE DIOS
¿Que sucedería si Jesús decidiera instalar un contestador telefónico automático en el cielo?
Imagínate a vos mismo orando y escuchando el siguiente mensaje:
"Gracias por llamar a la Casa de mi Padre...
Por favor seleccione una de las siguientes opciones:
Para "peticiones"-->  Presione 1
Para "acciones de gracias". --> Presione 2
Para "quejas". --> Presione 3
Para cualquier otro asunto."  --> Presione 4
Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida...
"De momento todos nuestros ángeles están ocupados, atendiendo a otros feligreses. Por favor manténgase orando en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida .
Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas cuando llames a Dios en tu oración?
Si desea hablar con Pedro, presione 5.
Con el Arcángel Miguel, presione 6.
Con cualquier otro ángel, presione 7.
Si desea que el Rey David le cante un Salmo, presione 8.
Si desea hacer reservaciones para la casa de mi Padre, simplemente presione:
J U A N, seguido de los números 3, 1 6.
Si desea obtener respuestas a preguntas sobre los dinosaurios, la edad de la Tierra, OVNIs, donde está el Arca de Noé, por favor espere a llegar al Cielo.
Te imaginas lo siguiente en tu oración?:
" Nuestra computadora señala que ya llamó otra vez hoy, por favor cuelgue inmediatamente y despeje la línea para otros que quieren también orar" .. .
O bien: " Nuestras oficinas estarán cerradas el fin de semana, por causa de Semana Santa; por favor vuelva a llamar el lunes." 
GRACIAS A DIOS que esto no sucede...
GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuantas veces necesites . . .
GRACIAS A DIOS que a la primera llamada EL siempre te contesta . . .
GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada . . .
GRACIAS A DIOS que EL nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre . .
GRACIAS A DIOS que EL conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos...
GRACIAS A DIOS porque de nosotros depende llamarle en ORACIÓN . . .

martes, 31 de marzo de 2009

Madre Teresa

  • Nace: 26 de agosto de 1910


  • Lugar: Skopie, Macedonia

    Muere: 5 de septiembre de 1997

    Lugar: Calcuta, India


    Biografía: Religiosa india nacida en Albania, conocida mundialmente por su labor humanitaria en la India y galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Nacida en el seno de una familia católica albanesa con el nombre Agnes Gonxha Bojaxhiu, la Madre Teresa de Calcuta recibió desde muy pequeña las enseñanzas religiosas de su madre. La repentina muerte de su padre, en 1918, dejó a la familia en una gran estrechez financiera, quedándose la madre al frente de la familia, quien crió a sus hijos con firmeza y amor, influyendo notablemente en el carácter y vocación de la Madre Teresa. Siendo aún una niña, ingresó en la Congregación Mariana de las Hijas de María, donde inició su actividad de asistencia a los más necesitados. A los dieciocho años abandonó para siempre su ciudad natal y viajó hasta Dublín (Irlanda) para profesar en la Congregación de Nuestra Señora de Loreto. En ese lugar recibió el nombre de Hermana María Teresa. Tiempo después viajó hacia India, donde enseñó en la Escuela para chicas "St. Mary" y en mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión convirtiéndose en “esposa de Jesús” y desde ese momento comenzó a llamarse Madre Teresa de Calcuta. En 1944 se convirtió en la directora de la escuela y cuatro años más tarde, en 1948, obtuvo la autorización de Roma (Ciudad del Vaticano, Roma, Italia) para dedicarse al apostolado en favor de los pobres. En 1950 la Madre Teresa de Calcuta fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad, aprobada en 1965 por Pablo VI. Las integrantes de esta congregación, que debían sumar a los votos tradicionales el de la dedicación a los "más pobres de entre los pobres". Los años que siguieron fueron de rápido desarrollo, recibió numerosas distinciones en apoyo a su obra. En 1962 el Premio Indio Padmashri, el Premio Templeton en 1973 y el Premio Nobel de la Paz, en 1979 entre muchos otros. Durante los últimos años de su vida y a pesar de los cada vez más graves problemas de salud, La Madre Teresa continuó dirigiendo su Instituto y respondiendo a las necesidades de los pobres y de la Iglesia. Después de encontrarse por última vez con el Papa Juan Pablo II, volvió a Calcuta donde transcurrió las últimas semanas de su vida recibiendo a las personas que acudían a visitarla e instruyendo a sus Hermanas. Toda la vida y el trabajo de la Madre Teresa de Calcuta fue un testimonio de la alegría de amar, de la grandeza y de la dignidad de cada persona humana y del valor de las cosas pequeñas hechas con fidelidad y amor.

    lunes, 30 de marzo de 2009

    Beata

    Beata Teresa de Calcuta

    Homilía del Papa Juan Pablo II en la Ceremonia de Beatificación
    1. “El que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos” (Mc 10, 44). Estas palabras de Jesús a los discípulos, que acaban de resonar en esta Plaza, indican cuál es el camino que conduce a la grandeza evangélica. Es el camino que Cristo mismo recorrió hasta la Cruz; un itinerario de amor y de servicio que va contra toda lógica humana. ¡Ser el siervo de todos!
    Por esta lógica se dejó guiar la Madre Teresa de Calcuta, Fundadora de los Misioneros y las Misioneras de la Caridad, que hoy tengo la alegría de inscribir en el Catálogo de los Beatos. Estoy personalmente agradecido a esta valerosa mujer, a quien siempre he sentido cerca de mí. Imagen del Buen Samaritano, se acercaba a cualquier lugar para servir a Cristo en los más pobres entre los pobres. Ni los conflictos ni las guerras lograban detenerla.
    De vez en cuando venía a hablarme de sus experiencias en el servicio de los valores evangélicos. Recuerdo, por ejemplo, cuando dijo al recibir el premio Nobel de la Paz: “Si oís que alguna mujer no quiere tener a su hijo y desea abortar, intentad convencerla para que me traiga a ese niño. Yo lo amaré, viendo en él el signo del amor de Dios” (Oslo, 10 de diciembre de 1979).
    2. ¿No es significativo que su beatificación tenga lugar precisamente en el día en que la Iglesia celebra la Jornada Misionera Mundial? Con el testimonio de su vida, la Madre Teresa recuerda a todos que la misión evangelizadora de la Iglesia pasa a través de la caridad, alimentada en la oración y en la escucha de la palabra de Dios. Emblemática de este estilo misionero es la imagen que refleja a la nueva Beata mientras sostiene, con una mano, la de un niño y, con la otra, recorre la corona del Rosario.
    Contemplación y acción, evangelización y promoción humana: la Madre Teresa proclama el Evangelio con su vida entregada por entero a los pobres, pero, al mismo tiempo, envuelta en la oración.
    3. “Quien quiera ser grande entre vosotros debe ser vuestro servidor” (Mc 10, 43). Con particular emoción recordamos hoy a la Madre Teresa, una gran servidora de los pobres, de la Iglesia y del mundo entero. Su vida es un testimonio de la dignidad y del privilegio del servicio humilde. Eligió ser no sólo la última, sino la sierva de los últimos. Como una verdadera madre de los pobres, se inclinó a los que sufrían diferentes formas de pobreza. Su grandeza reside en su capacidad de dar sin importar el coste, dar “hasta que duela”. Su vida fue una vida radical y una valiente proclamación del Evangelio.
    El grito de Jesús en la cruz, “Tengo sed” (Jn 19, 28), expresando la profundidad del deseo de Dios por el hombre, penetró el alma de la Madre Teresa y halló tierra fértil en su corazón. Saciar la sed de amor y de almas de Jesús, en unión con María, la Madre de Jesús: esto se convirtió en el objetivo de la existencia de la Madre Teresa y en la fuerza que la sacó de sí misma y la llevó a recorrer el mundo para trabajar por la salvación y la santificación de los más pobres entre los pobres.
    4. “Cuanto hicisteis a uno de esos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 49). Este pasaje del Evangelio, crucial para comprender el servicio de la Madre Teresa a los pobres, era la base de su convicción llena de fe de que al tocar los cuerpos rotos de los pobres estaba tocando el cuerpo de Cristo. Era al propio Jesús, oculto bajo la dolorosa apariencia de los más pobres entre los pobres, a quien se dirigía su servicio. La Madre Teresa pone de relieve el significado más profundo del servicio: un acto de amor hecho al que tiene hambre, sed, al extranjero, al que está desnudo, al enfermo, al prisionero (Cf. Mt 25, 34-36) se hace al propio Jesús.
    Reconociéndole a Él, ella se consagró con toda devoción, expresando la delicadeza de su amor esponsal. De esta forma, en total donación de sí misma a Dios y al prójimo, la Madre Teresa halló su gran realización y vivió las más nobles cualidades de su feminidad. Quiso ser un signo “del amor de Dios, de la presencia de Dios, de la compasión de Dios” y así recordó a todos el valor y la dignidad de cada hijo de Dios, “creado para amar y ser amado”. Así hizo la Madre Teresa, “llevando las almas a Dios y Dios a las almas” y saciando la sed de Cristo, especialmente en aquellos más necesitados, aquellos cuya visión de Dios había quedado oscurecida por el sufrimiento y el dolor.
    5. “El Hijo del hombre ha venido para dar su propia vida en rescate de muchos” (Mc 10, 45). La Madre Teresa participó en la pasión del Crucificado, de forma especial durante largos años de “oscuridad interior”. Fue aquella una prueba a veces muy dolorosa, acogida como un singular “don y privilegio”.
    En las horas más oscuras se aferraba con mayor tenacidad a la oración ante el Santísimo Sacramento. Este duro trabajo espiritual la llevó a identificarse cada vez más con quienes servía a diario, experimentando la tristeza y hasta el rechazo. Amaba repetir que la mayor pobreza es no ser deseado, no tener a nadie que se ocupe de uno.
    6. “¡Danos, Señor, tu gracia, y en Ti esperamos!”. Cuántas veces, como el Salmista, también la Madre Teresa en los momentos de desolación interior repitió a su Señor: “¡En Ti, en Ti espero, Dios mío!”.
    Nuestra admiración a esta pequeña mujer enamorada de Dios, humilde mensajera del Evangelio e infatigable bienhechora de la humanidad. Honremos en ella a una de las personalidades más relevantes de nuestra época. Acojamos su mensaje y sigamos su ejemplo.
    Virgen María, Reina de todos los Santos, ayúdanos a ser a ser mansos y humildes de corazón como esta intrépida mensajera del Amor. Ayúdanos a servir con la alegría y la sonrisa a toda persona que encontremos. Ayúdanos a ser misioneros de Cristo, nuestra paz y nuestra esperanza. ¡Amén!

    domingo, 29 de marzo de 2009

    Mensaje


    Un último mensaje

    Amaos los unos a los otros, como Jesús os ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos dejó. Para poder amar hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz. Teresa de Calcuta, agosto 1997.
    Hace algunas semanas, la Madre Teresa de Calcuta concedió a la revista brasileña misionera Sem Fronteras la que tal vez fue su última entrevista. A continuación amplios pasajes de la misma.
    ¿Cuántas son las Misioneras de la Caridad?
    Teresa de Calcuta:
    Tenemos 3.604 hermanas que han pronunciado los votos religiosos, 411 novicias y 260 aspirantes a religiosas. Estamos esparcidas en 119 países. Hoy disponemos de 560 tabernáculos o casas.
    ¿Por qué los llaman "tabernáculos"?
    Teresa de Calcuta:
    Porque Jesús está presente en estas casas. Son casas de Jesús. Nuestra congregación quiere contribuir a que las personas puedan saciar su sed de Jesús. Con ello tratamos de rescatar y santificar a los más pobres de los pobres. Pronunciamos los votos de castidad, pobreza y obediencia. Pero hemos recibido, además, la autorización especial para hacer un cuarto voto: ponernos al servicio de los más pobres de los pobres.
    Usted suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento.
    Teresa de Calcuta:
    Sí, el verdadero amor hace sufrir. Cada vida y cada relación familiar tienen que ser vividas honestamente. Esto presupone muchos sacrificios y mucho amor. Pero, al mismo tiempo, estos sufrimientos se ven acompañados siempre por un gran sentido de paz. Cuando en una casa reina la paz, allí se encuentran también la alegría, la unión y el amor.
    Su congregación ha abierto casas para enfermos de SIDA en diferentes partes del mundo...
    Teresa de Calcuta: Hasta hace algunos años, algunas personas llegaban incluso a suicidarse cuando recibían la noticia de que estaban enfermos de sida. Hoy ni un enfermo muere en la desesperación y en la angustia en nuestras casas. Todos, incluidos los no católicos, mueren en la paz del Señor. ¿No cree que esto es maravilloso?
    Las reglas de su Congregación indican que el trabajo por los pobres ha de realizarse tanto "en la esfera espiritual como en la material". ¿Qué entiende por pobreza espiritual?
    Teresa de Calcuta:
    Los pobres espirituales son los que todavía no han descubierto a Jesús o los que se han separado de Él a causa del pecado. Los que viven en la calle también tienen necesidad de ser ayudados en este sentido. Por otra parte, me hace muy feliz el constatar que, en nuestro mundo, podemos contar también con la ayuda de gente bien asentada, a quienes ofrecemos la oportunidad de hacer una obra buena por Dios.
    ¿Reciben ayuda también de personas de otras religiones?
    Teresa de Calcuta:
    Sí, de musulmanes, de hindúes, de budistas y de muchos otros. Hace unos meses, un grupo de budistas japoneses vino a hablar conmigo sobre espiritualidad. Les dije que ayunamos todos los primeros viernes de mes y que el dinero que ahorramos lo destinamos a los pobres. Cuando regresaron a su país, pidieron a las familias y a las comunidades budistas que hicieran lo mismo. El dinero que recogieron nos ha permitido construir el primer piso de nuestro centro «Shanti Dan» («Don de Paz») para las muchachas que se encuentran en la cárcel. Más de cien muchachas han salido ya de prisión.
    Quienes la critican aseguran que su único objetivo es convertir a los que no son cristianos…

    Teresa de Calcuta:
    Nadie puede forzar o imponer la conversión: tiene lugar sólo por la gracia de Dios. La mejor conversión consiste en ayudar a las personas a amarse unas a otras. Nosotros, que somos pecadores, hemos sido creados para ser hijos de Dios y tenemos que ayudarnos mutuamente para estar lo más cerca posible de Él. Todos nosotros hemos sido llamados a amarle.

    Usted dice que sus hermanas no son asistentes sociales.

    Teresa de Calcuta:
    Somos contemplativas, pues rezamos nuestro trabajo. Desempeñamos un trabajo social, pero somos mujeres consagradas a Dios en el mundo de hoy. Hemos confiado nuestra vida a Jesús, como Jesús nos ha dado su vida en la Eucaristía. El trabajo que realizamos es importante, pero lo importante no es la persona que hace ese trabajo. Hacemos esto por Jesucristo, porque lo amamos. No somos capaces de hacer todo. De todos modos, yo rezo siempre por todos los que se preocupan por las necesidades y miserias de los pueblos. Muchas personas ricas se han unido a nuestra acción. Personalmente no tenemos nada. Vivimos de la caridad y por la caridad.
    Y de la Providencia...
    Teresa de Calcuta: Tenemos que afrontar siempre necesidades imprevistas. Dios es infinitamente bueno. Siempre se preocupa de nosotras.
    ¿Por qué entran tantas jóvenes en su congregación?
    Teresa de Calcuta:
    Creo que aprecian nuestra vida de oración. Rezamos cuatro horas al día. Además, ven lo que hacemos por los pobres. No es que sean trabajos importantes o impresionantes. Lo que hacemos es muy discreto, pero nosotros lo hacemos por los más pequeños.

    Usted es una persona muy conocida. ¿No se cansa nunca de ver a tanta gente, de las fotografías…?
    Teresa de Calcuta:
    Considero que es un sacrificio, pero también una bendición para la sociedad. Dios y yo hemos hecho un pacto: le he dicho «por cada foto que me hacen, Tú encárgate de liberar a un alma del Purgatorio…». Entre sonrisas, añade, creo que a este ritmo dentro de poco se va a vaciar el Purgatorio.

    sábado, 28 de marzo de 2009

    Oración


    El silencio es lo más importante para orar. Las almas de oración son almas de profundo silencio. Y lo necesitamos para poder ponernos verdaderamente en presencia de Dios y escuchar lo que nos quiere decir.
    Este silencio debe ser tanto exterior como interior, dejando de lado nuestras preocupaciones. Debemos acostumbrarnos al silencio del corazón, de los ojos y de la lengua.
    El silencio de la lengua nos ayuda a hablarle a Dios. El de los ojos, a ver a Dios. Y el silencio del corazón, como el de la Virgen, a conservar todo en nuestro corazón.
    Dios es amigo del silencio, que nos da una visión nueva de las cosas. No es esencial lo que nosotros decimos, sino lo que Dios nos dice y dice a través de nosotros.
    El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.

    viernes, 27 de marzo de 2009

    Virgen María

    María está siempre atenta para traer al mundo la alegría, la paz y la reconciliación. Ella nos conduce hacia Dios, y con sus ruegos amorosos intercede por nosotros.
    Elevemos hacia ella nuestros corazones para que nos ayude a reconciliarnos, cada vez que nos alejemos del amor de Dios.
    Dirijamos a ella nuestros ojos para implorarle por la paz; a ella, que sólo tiene cabida en su corazón para la paz y el perdón.

    Silencio

    Resulta muy difícil predicar cuando no se sabe cómo hacerlo, pero debemos animarnos a predicar. Para ello, el primer medio que debemos emplear es el silencio.
    El silencio de la boca nos enseñará muchísimas cosas: a hablar con Cristo; a estar alegres en los momentos de desolación; a descubrir muchas cosas prácticas para decir.
    Guardemos, entonces, el silencio de los ojos, el cual nos ayudará siempre a ver a Dios. Los ojos son como dos ventanas a través de las cuales Cristo y el mundo penetran en nuestro corazón.
    El silencio de la mente  y del corazón: la Virgen María "conserva cuidadosamente todas las cosas en su corazón ". Este silencio la aproximó tanto al Señor que nunca tuvo que arrepentirse de nada.
    El silencio nos proporciona una visión nueva de todas las cosas.
    Las palabras que no procuran la luz de Cristo no hacen mas que aumentar en nosotros la confusión.

    jueves, 26 de marzo de 2009

    Vida

    Toda vida es la vida de Dios que se hace presente entre nosotros, aún en un niño que todavía no ha nacido. Nadie tiene derecho a levantar su mano para segarla.
    Yo imagino que el grito de esos pobrecitos que son asesinados antes de nacer debe llegar hasta Dios.
    Toda vida pertenece a Dios, y si Jesús nos dijo que éramos más importantes a los ojos de su Padre que todo lo creado, y Él cuida eso, cuánto más cuidará de nosotros! El aborto va en contra del mandamiento del amor.
    El aborto mata la paz del mundo...Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, ¿qué me impide matarte? ¿Qué te impide matarme? Ya no queda ningún impedimento.
    A todos los jóvenes les digo: Ustedes son el futuro de la vida familiar; son el futuro de la alegría de amar. Mantengan la pureza, mantengan ese corazón, ese amor, virgen y puro, para que el día en que se casen puedan entregarse el uno al otro, algo realmente bello: la alegría de un amor puro.
    Pero, si llegaran a cometer un error, les pido que no destruyan al niño, ayúdense mutuamente a querer y a aceptar a ese niño que aún no ha nacido. No lo maten, porque un error no se borra con un crimen. La vida del fruto de ese amor pertenece a Dios, y ustedes tienen que protegerla, amarla y cuidarla. Porque ese niño ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y es un regalo de Dios.
    La vida de cada ser humano, como que ha sido creación de Dios, es sagrada y de infinito valor, porque El nos ha creado a todos nosotros, incluso al niño recién concebido. La imagen de Dios está en ese niño que aún no ha nacido.
    Por eso, pienso que aquellas naciones que destruyen la vida legalizando el aborto son las más pobres, porque temen alimentar a un niño más y, por eso, agregan un cruel asesinato más a este mundo.
    En Calcuta tratamos de combatir el aborto mediante la adopción. Me gustaría abrir muchos de estos centros para niños en los países que han aceptado el aborto. En los que tenemos por toda la India nunca tuvimos que rechazar a ningún niño, y todos están felices en sus nuevos hogares.
    Es maravilloso pensar que Dios ha creado a cada niño. Leemos en las Escrituras que Dios nos dice: "Aún si una madre llegara a olvidar a su hijo, yo no te olvidaré. Te llevo grabado en la palma de mi mano. Eres valioso para mí. Y te he llamado por tu nombre."
    Estoy convencida de que los gritos de los niños cuyas vidas han sido truncadas antes de su nacimiento, hieren los oídos de Dios.
    Muchos se manifiestan preocupadísimos por los niños de la India o por los de África, donde tantos mueren, sea por desnutrición, hambre o lo que fuera. Pero hay millones deliberadamente eliminados por el aborto.
    Por eso elevo mi voz en la India y en todas partes; hagamos que todo niño, nacido o no, sea un niño deseado. El aborto va en contra del mandamiento del amor.
    Creo que si los países ricos permiten el aborto, son los más pobres y necesitan que recemos por ellos porque han legalizado el homicidio.
    Jesús entregó su vida por amor a nosotros. Así, una madre que está pensando en abortar debería ser ayudada a amar; es decir, a poner en segundo lugar sus proyectos y su tiempo libre, y a respetar la vida de su hijo. También el padre del niño, quien quiera que sea, debe mostrarse disponible.
    Todo país que acepta el aborto es porque su gente no ha aprendido a amar, sino que recurre a la violencia para obtener lo que quiere.
    Jesús dijo: "El que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe." Al adoptar un niño, esas parejas reciben a Jesús; por el contrario, al abortar, rechazan a Jesús.
    Por favor no matéis a los niños, yo los quiero. Con mucho gusto acepto todos los niños que morirían a causa del aborto.
    El aborto empobrece a la gente desde el punto de vista espiritual; es la peor pobreza y la más difícil de superar.
    Cuando le dicen a la Madre Teresa que hay demasiadas criaturas en la India, ella responde: ¿Piensa usted que hay demasiadas flores en el campo? ¿Demasiadas estrellas en el cielo? Mire a esta niña, es portadora de la vida; ¿no es una maravilla? ¿Cómo no quererla?
    El aborto es un homicidio en el vientre de la madre. Una criatura es un regalo de Dios. Si no quieren a los niños, dénmelos a mí.